quiere algo sostenible

Los amores de Alicia. Cap 15.

Eduardo

Tú eres mejor persona que yo

-Alicia

Publicado: 2017-08-24

Eduardo y yo perdimos la brújula moral que apunta hacia el norte por más de dos años.

Teníamos muchos encuentros fallidos, pero eran parte nuestra indecisión. Y por eso nos encontrábamos en el chat aunque estuviéramos a un kilómetro de distancia. Incluso teníamos una lista de lugares a los que queríamos ir pero sabíamos que no iríamos nunca.

Chateábamos lo suficiente para saber todo de la vida del otro y sabíamos que si no había respuesta era porque andábamos jugando a ser los novios fieles de otros.

Nos mandábamos fotos, videos, audios, todo lo que soportara el chat. Yo me mojaba sentada en la oficina imaginándome todo lo que pasaría en la noche.

La última vez empezamos por las fotos, verlo siempre era un placer. Luego pasamos a la videollamada, él estaba acostado, tocándose, y yo estaba sentada haciendo lo mismo. Nos miramos a los ojos y yo lo imaginaba en mi boca, tocándome, lamiéndome, besándome, apretándome.

Estaba tan excitada que me vine primero. Me pidió que me volteara a la cámara y me moviera como si estuviera encima de él. Se vino también y nos despedimos para poder dormir. Eran las 2:42 am.

Eduardo es ese antojo de Bubble Tea en la tarde, unas fresas con leche condensada en las mañanas, ese brownie antes del almuerzo. Eduardo se me antoja no todos los días pero sí un par de veces a la semana.

Un viernes nos escapamos, bailamos reggaetón toda la noche solo para provocarnos y ni aún así terminamos juntos. Me dejó en casa y se fue.

Otro encuentro fallido que me torturaba.

Luego de eso decidimos juntarnos y hablar. Él estaba bastante relajado y yo ansiosa, había logrado darme una ducha y tocarme antes de verlo.

Él decía que todo estaba bien entre nosotros, que nos demos tiempo de pensarlo mientras yo apretaba mis piernas y esperaba un descuido. Terminó su discurso, nos dimos un abrazo para despedirnos, sentí todo su calor. Él no quería pero lo acompañé hacia la puerta y en el segundo abrazo lo besé.

- No, Alicia, vamos a volver a lo de antes.
- No. Esto será una despedida. Ven.

Volvió al filo de la cama y se quitó los pantalones. Estuve lista todo este tiempo para ponerme de rodillas. Lo extrañé tanto. Me levantó para ponerme de espaldas, cogió mis pechos y mi cuello, me acomodó de perrito y con la cola bien levantada empecé a moverme, era nuestro último baile y tenía que ser el mejor.

 - Qué rico mueves el culo. ¡Vente!
-  ¿Qué? Cállate. No.
- Voltéate.

Se puso encima mío y no paró, cogía mis tetas y las apretaba. Pasaba su lengua por mí, mientras la metía y sacaba repetía “te voy a extrañar”.Yo siento más por él cuando lo tengo en mi boca así que regresé. De arriba hacia abajo, llegando hasta sus bolas, lo besé, lamí, escupí y tragué sin usar mis manos, él las tenía sujetas todo el tiempo. Mi pasión llenaba todo el cuarto. Me levantó de nuevo y me puso encima de él, yo movía mucho más cola, saltando, agarrándome los senos y gritando sin importar mis roomies en casa.

 Se vino, se vistió y se fue.

Aún tengo fantasías con él. Lo imagino diciendo mi nombre al atravesar la puerta de mi cuarto y apagando las luces al irse.

Eduardo, esa noche intentaba explicarte que tengo un plan, que no vas a irte, que aún no he terminado contigo y quiero más. Que no me basta cada video tuyo guardado.

Pero no, te tienes que ir. ¡Vete! Tú eres mejor persona que yo. 


*Nombre cambiado para proteger al verdadero inocente.


Escrito por

AliciaDulceAlicia

Hola, me llamo Alicia; sí, como la del cuento.


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